domingo, 16 de noviembre de 2014

La luz de la luna que no es más que reflejo del sol

La luz me habrá tocado
como siempre te ves
visto de licor
estoy hecho de ratas
dijiste y cerraste la puerta
mi amor,
cuánto te lo debo explicar

te vas cortando cuando las lluvias hacen florecer
no hay árbol en mi camino que alcance tu altura
y te vas cortando con mis dedos el amanecer

te meces en mis pies
como siempre
como quise
favoreciendo mis dulzuras
piensas que no soy suficiente
entre tu cuello y altura

Te pisas en vano
sospechando que inmediata tendrás tu presagio
pedir más es tan tuyo, entre tu boca y manos
regocijo mi voz
que te calienta y soporta
más que ella
ellas

te empeorarán
dios mío!
te vi y fue extenuaste
te vi y no te dije nada

cuándo saldrás a comer conmigo?
te propongo la última vista
y me visitarás
como un fantasma

Dios mío!
cuánto calor entre nosotros
cuántas letras

y te fuiste como yo de ese lugar
tan lúgubre

no fueron posibles las tretas
ni treguas
ni todo lo demás

Gracias al mundo que fuiste entero y no un cuarto
y que llenaste tres habitaciones al hilo
y que te encarnaste como una chinita que ríe
oye, tu desbordado,
vente a caminar correr y mojar en la pileta
no te vayas a montar otro cerros