jueves, 1 de enero de 2009

Situación

-¿Me vas a enseñar inglés después de clase?- dijo él
Yo parecía más interesada en abrochar mi zapato que en responderle.
- Claro - respondí evasivamente.
Su mirada no tocó la mía, pero aún así mi voz tembló al responderle. Querría haberle dicho algo más pero mi mente se llenó denuevo con esa niebla blanca, la que se aparece en los momentos menos indicados. Ella me arrebata los pensamientos calmos y los transforma en hiperactividad, temblor de rodillas y aceleración de pulso.
Me quedé de pie un rato viéndole irse. El patio del colegio estaba más desierto de lo común y mis amigas observaban a lo lejos.

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