miércoles, 3 de febrero de 2010

Tres de la madrugada...

Escribiendo como las nubes implantan
sus lluvias a las plantas
y crecen en un tornado
armoniosas, salvajes
se escapan de las fauces subterráneas de la tierra
y de sus venenos
para alzarse victoriosas hacia el sol
y por fin respirar libres de todo ese pecado
y tú eres lluvia
y tú eres sol
yo soy planta agonizante
la tierra muerde mis pies
miras solo no vacilante
cómo crezco sin placer
a pesar de eso logro distinguir el cielo
cómo mis propias hojas crean mi carcél
nublan el nublado cielo
ya sin distinguir el sol
niebla niebla distingo
en mi verde cabeza
y en mis raíces sembrado
pecado

finalmente el cielo se derrite
no qeda más que polvo y agua
de donde brota una nueva planta
bajo un nuevo cielo
pesados lo pies sientieron
yo vegetal
nuevamente muero.


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