Pero la soledad de pronto introduce mano dura, desorbita mi eje, se cuela entre mi muro.
Aunque la melodía parece pastosa aún se oyen notas dulces, y es que el dulzor no se pierde.
Y aunque me hunda en el mar, yo seguiré de pie.
Demasiado Arcade fire, mucho Jónsi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario