Los tontos miran como el incendio arrasa con sus casas y petrificados comienzan a llorar. No como tu, ya ves. Eres tan diferente. Te tienta pensar que en la mañana te puedes ir, que no tienes que cocinar, ni lavar, ni planchar. Sólo te queda ser. A veces me gustaría caminar contigo. Pero se que lo haces sólo porque yo fui quien incendió tu casa. A veces también quiero que me incendien. Pero fácilmente levantas mis cenizas para llevalas al bote de basura. Al tacho de los arcoiris. Al tacho de los quebrados.
Me encendí parafina en el rostro. Y no me reconociste. Flagelé mis piernas. Y no me reconociste. Si pienso que tu mano aferra mi codo me reconocerás. Aunque tus suaves gritos afecten el paso del tiempo. No afectan lo que pienso subir. Y si me reconoces y vienes a escalar conmigo el tacho de basura. La nieve se va a derretir. Y el incendio florecerá. Y mi casa desaparecerá. Y sólo tal vez me conoceras. Porque reconocer y representar en la basura mis restos no van a alcanzar para darme valor. Cuidado con tus manos. Mi pulso aceleran, no me aprietes mucho que de cristal me ha hecho tanta flagelación y tanto esbozo de sonrisa carcomida por el tiempo. Y el estúpido tiempo es el único que no muere con la vida.
(Léase con voz sexy) No sabes como me gustaría encender ese fuego tuyo y derretir la nieve del Himalaya que hay entre los dos, cariño.
ResponderEliminarEscalar el basurero y sacarte de ahí para verte realmente como eres ahora, lo preciosa que estás ahora.
(Léase con voz tierna)Saludos que estés bien^^ =D