jueves, 5 de agosto de 2010

Mirar fuera de la ventanilla

Llegas silencioso. Mientras caminabas yo escudriñaba tu reflejo en el vidrio. Tan nerviosa de esperar. Quizás todo parece moverme las entrañas. Se estremece mi mano antes de alzarse para saludar. No te besé ni en la mejilla. No te toqué. Todo parece tan complejo, pero es reductible a una simple ecuación. ¿Quién quiere ecuaciones si puede tener conceptos?.
Te fijas en las pisadas de la gente. Y en su andar descubres novedades sobre ti mismo.
¿Qué piensas? Nada, me dijo. ¿Cómo era posible? Si mi cabeza pide a gritos descontrolados una oportunidad de decir. Pero es que la trasendencia es fallida de esa manera. Fallamos. Pero siempre encontramos "ese empujoncito" del que hablaban en clase. Te miré y vi aquello que antes ocultabas. Te sorprendías, te reías y admirabas. Relaciones fuera de la mente. Relaciones reales. Quizás como nosotros. "I go straight to the point. I'm sorry" dijiste
Tú aprendes de relaciones, no de suposiciones. Fue mi conclusión. Porque cada grito de mi cabeza tiene tanta importancia como para impulsarme a vivir o a morir. Cada cosa que hacemos se distorsiona en el cerebro. Pero si vivo hacia afuera tal vez encuentre lo que busco.

11 Agosto 2010

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