Ruidosa es mi corteza, en mis gigantes ramas se cuelgan columpios en los que balancean recuerdos. Dolores y pesadumbres. Calores, fríos,
temores, alegrías y emociones.
Porque ver no es mirar, porque oler no es decir,
porque ver una película no es vivir.
Little blindings are burning in front of my little eyes
that could see more, but they don't let me
they think Im too naive to stand some like that
I get so nervious
and I've got to fly.
El problema es que en una sociedad así, del olvido. En un país que tira para considerarse jaguar -gatomojado- Es complicado. Desde la modernidad. A quién mierda se le ocurre la muerte del arte? Y la muerte de la muerte? Qué es eso por Dios?! (ya muerto)
En una affluent society la muerte ya no es necesaria, ya perduramos.
A este paso la vida se nos va en recuerdos.
En crearlos, en guardarlos.
¿Y la vida?
Las imágenes.
Gritan nuestra desaparición.
¿De qué sirve?
Ellas viven, nosotros olvidados.
Ahora ¿quién me entiende? El arte de vanguardia pasó de moda. El arte siempre ha sido vanguardista.
Me gusta el minimalismo.
Tensionar
Desconvencionar.
Malditos esquemas mentales.
Y si rompo con los esquemas, se cumple el esquema completo (alguieneS tienen que ser los raros)
Y si me viene una idea, se guarda y casi no lo puedo reconocer. Platón (esta vez no era Sócrates :B) sigue teniendo la maldita razón. El escribir es un engaño, el documentar es un engaño.
Mis manos tiemblan, mi pulso se agita. Casi desesperado por un recuerdo más. Algo más que conseguir y no olvidar. Porque en la sociedad del engaño, en la sociedad de los recuerdos infinitos, la cabeza es sólo temporal.
Pasan y pasan memorias. ¿Es esa la razón de mi obsesión? Posible respuesta.
Estoy segura que esto lo guardaré por un segundo. Ya la información me resbala. Se me olvida todo. Se me confunde lo que es importante con lo que no. Y caigo en el fondo de la relatividad.
Sálvame, que casi duermo en vida.
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